5.5.10

Ahí seguían aquellos, pero la cosa nomás no avanzaba. El insistía, ella resistía. Es cierto, el payaso andaba muy caliente, pero también era un romántico, y solía tener ilusiones. Ella práctica, acostumbrada al "cuánto", "cómo" y "órale", le parecía aquello pura palabrería.
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Mira guey, la neta no me entretienen tus historias, y si te vas a poner pesado y a decirme que tu vida es muy triste y miserable, será mejor que mires a tu alrededor... tu no sabes lo que es la miseria de la vida; con tu pinche naricita roja y tus zapatitos extragrandes, qué vas a saber del dolor. Mira, áquella nació en un rancho, quedó huérfana, desde muy chica se tuvo que ganar la vida y soportar a siete cabrones que se la cogían cuando querían, cuando conseguía dinero se lo robaban... Tú crees en esas historias de que las putas se hacen ricas, no me jodas, nomás mírame...
Alguna vez has sentido bastante dolor
Todos hemos sentido bastante dolor
No, no; me refiero a si alguna vez has intentado matarte y cuando lo vas hacer, te surge la certeza que ni eso será suficiente para calmar tu dolor, que ni la muerte te puede salvar de sufrir, que ni ahorcándote podrías aplacar eso que sientes
Pues claro que no, yo nunca me he querido matar
Entonces no has sentido bastante dolor. Pero si quieres yo te puedo ayudar, yo soy dios, puedo ayudar a que sientas un gran dolor
No mames, ya me estás haciendo encabronar. Aunque debo confesarte que es gracioso, pensar que un pinche payaso jodido se crea dios, y también te confieso que tienes algo de especial, pues pocos pendejos tienen la cualidad de hacerme enojar tan rápido. Esto no deja de ser algo divertido, o quizás sólo ridículo
¿Quieres que te cuente por qué soy payaso?

2 comentarios:

Samantha Luna dijo...

Jajajaja, sí!! que cuénte

Qué drama...

Titha Romero dijo...

simón.. se está poniendo bien :D